martes, 10 de julio de 2012

¿Cambias o te cambian? 1

La vida no es dura, es simplemente como nosotros decidimos afrontarla. Aquí ando, con ordenador nuevo, y frita porque aunque sea un mac y sea tirado pasar los datos de un ordenador a otro, configurarlo etc. no me gusta dedicar tanto tiempo a los ordenadores. Cualquier otra persona estaría encantada de poder disfrutar de un nuevo aparato, yo ando amargada.
Lo único que se salva es que la pantalla es tan enorme que ya no necesito ni encorvarme para verla ni acercarme, y puedo estar cómodamente estirada tecleando sin agobios. Eso y las correcciones de mis errores tipográficos, que por lo que he podido comprobar no están nada mal.
Pero todo esto no quita el curro que me espera, y el que me he quitado ya de sincronizar el mac con el móvil. 
Veremos cómo encaro hoy la tesis y demás cosas que tengo pendientes. Lo que sí se debe decir es que aunque pueda parecer una tontería, muchos cambios a la vez te pueden trastocar. En un periodo te tiempo muy corto de tiempo me han pasado muchas cosas... Y eso hace que siga siendo igual de amargada, claro, o igual de optimista, pero con algo más de filosofía.
¿Sigo siendo la misma persona que hace un año o he cambiado?
  • He dejado de protestar por los móviles, y hace cosa de dos meses (si llega) me compré un sony-ericson xperia arc, pasando de renegar del whatsapp y demás aplicaciones a hacer uso de ellas. Que nadie se confunda, no me he vuelto adicta. 
  • He dejado de defender portátiles, y me he pasado a un Imac de 27 pulgadas, que mi espalda y mis ojos ya agradecen como agua de mayo frente al Ibook protohistórico de 13 pulgadas.
  • He dejado un máster cuasi-terminado, falta la tesis, que me queda para todo este verano.
  • Sigo buscando trabajo, pero con ciertas esperanzas frente a lo que tenía antes, que era pura desolación y desesperación.
  • Tengo una colaboración en un disco de música, sigo estando en el grupo de folk, y tengo que trabajar bastantes cosas. Vamos, que puede que ahora con tiempo, tenga una etapa de estudio y creatividad.
  • He pasado de andar de solterona feliz a tener un novio cercano, a que se me quede el novio a 450 km...
  • Y en este último año he pasado de cobrar mi sueldo (paro) a depender  de la familia hasta para la comida si no me mandaban dinero, a volver a casa y no necesitar dinero a no ser que salga a comprar algo.

Hay más cosas que han cambiado, claro está. Y la mayoría de las que cuento han ocurrido en los últimos 6 meses o menos. Si estos cambios hubieran sido escalonados y en más tiempo, no me hubiera ni dado cuenta. El ordenador me lo pedía la vista y el cuerpo para la tesis, pero me molesta porque todavía ando estudiando el móvil nuevo, y al volver a casa tengo que ocuparme de todo el sistemas windows de la familia. Es un ejemplo, pero lo mismo se puede aplicar al resto de cosas. Y falta todavía la entrada de un nuevo violín, un stroh. Para terminar de añadir cosillas.
¿Se sigue siendo la misma persona después de tantas cosas, o se cambia? Durante el máster tuve una compañera que cuando empezó me dio una imagen, y al terminar me dio otra diferente totalmente. ¿Sería que, como a mi, se le acumularon las cosas, o por el contrario, simplemente supo disimular lo zorra que era? Yo no lo sé, apuesto por la segunda opción, pero nunca puedes jurarlo.
Creo que básicamente sigo siendo la misma persona, con algunas tecnologías más bajo sus dedos, y algunos conocimientos más incrustados en las neuronas. Pero la duda queda flotando en el aire, porque frente a las situaciones que se me plantean, antes tenía mucho más claro qué hacer, y ahora dudo entre varias opciones... Al menos durante unos segundos.
CONTINUARÁ

domingo, 24 de junio de 2012

Fin del Máster

Bueno, última semana de permanencia en Madrid. El máster ya casi acabado. En breve saldrá la nota de las prácticas, y sólo queda la tesis, que la he dejado para septiembre. Finalmente, he dejado de fumar después de varios intentos fallidos. Al final, cuando terminé todo, y después de unas copas, decidí que ese era el momento que había estado buscando: fin de preocupaciones gordas, acuciantes e inminentes. Poco dinero para gastar, tesis como espada de Damocles que fuerza a quedarme en la residencia donde nadie fuma ni venden tabaco un par de semanas más. 
Así que para completar mi escasa fuerza de voluntad, me descargué en mi teléfono nuevo una aplicación que te va haciendo de contador de tiempo sin fumar y logros obtenidos. Hasta este momento, puedo decir que llevo ocho días y 17 horas y media sin fumar. No es muy impresionante, ¿verdad? Por eso hay otros datos más interesantes... Según el contador de cosas, que configuré con mi cantidad de cigarrillos que fumaba al día, y lo que me venía costando el paquete, estos ocho días suponen 130 cigarros que no he fumado, y un ahorro de 26,65 euros, que coincide exactamente con lo que me dejé el viernes en una compra de minerales para mi colección. Etc. Tengo un listado de logros tan impresionante que hace que en vez de parecerme que lleve ocho miserables días sin fumar, parezca que estoy salvando al mundo.
Además de esto, he decidido ponerme a dieta. Bueno, mi organismo ha decidido que tengo que ponerme a dieta, porque si no me castiga con piernas hinchadas y picores. La falta de ejercicio y el estar tanto tiempo sentada me han matado. Aquí de momento voy capeando el temporal. Al menos ayer no pude atiborrarme, y hoy tampoco. La cafetería está de obras y cierra a media tarde, y no tiene comidas más que pizzas. Así que ando a batido de biomanán, y con una ansiedad que mataría por un cigarrillo... o en su defecto, un buen bocata de chorizo. Pero no hay nada. Si sobrevivo a estos últimos días que me quedan, creo que definitivamente he pasado una de las experiencias más horribles de las que me tocará hacer frente. Sin comida, sin tabaco, sin alcohol, con el novio trabajando, y encima lo abandono cuando vuelva a casa... 
Eso si, tengo claro que cuando llegue a casa pienso tomarme un buen gin-tonic, perfectamente preparado. He dejado de fumar, pero no de beber, que nunca me ha dado problemas. Y una buena mariscada, a base de buey, centollo, percebe o lo que pueda encontrar de calidad y a precio asequible. Probablemente sea buey, pero como en verano es época mala para el marisco, quizá encuentre algo a base de buscar. Y si no, iré a por erizos de mar. Sé que es ilegal, pero no voy a coger más que media docena, y no es algo que esté haciendo todos los días. El marisco no engorda, así que podré saciar mis ansiedades sin remordimientos.
A eso hay que añadirle manicura, pedicura, dentista, dermatólogo, peluquero, spa, masajes y tai chi. ¿Pija? Mmm... Suena así, pero si se piensa un poco, los 4 primeros son médicos. La pedicura me la hace el podólogo, y la manicura generalmente una señora que además de esteticien, tiene hechos algunos cursillos de medicina de la piel etc. Si no la dejo que me haga los pies es porque ya está pagado el podólogo por mi seguro médico. El peluquero... Bueno, no creo que alguien que va por primera vez al peluquero en julio en todo el año sea un pijo. De hecho, voy dos veces al año... Lo más pijo tal vez sean los masajes y el spa. Lo de tai chi, que conste que soy cinturón verde, me entreno en serio, y quiero hacer algo de tai chi este verano para poder volver en septiembre en condiciones físicas, además de que me sirva de relax.
Masajes y spa... Pues si, es lo único que es pijo de narices, creo yo. Tengo pendiente escapada con mi madre, pero antes iré a un sitio pequeñito, al lado de mi casa, donde me hacen descuentos por el seguro médico (exprimo tanto al dichoso seguro médico, que no sé como les puedo salir rentable, si tienen en cuenta mi edad). Dan masajes y tienen un spa enano, que si bien es elemental, cumple sobradamente. No tiene ni baño turco ni sauna, sólo una terma. Una ducha escocesa de seis chorros como la que puedo instalar en mi casa, una piscina de agua caliente con chorros fundamentales, la de agua fría, y piedras con pediluvio. Pero te dan un zumo al terminar el circuito, te dejan quedarte en la tumbona todo el tiempo del mundo (y es la mejor tumbona que he visto a lo largo de mi vida), tienen máquina para prepararte tés o infusiones durante el circuito, y haces el recorrido sola, sin nadie dando por el saco. Los masajes son relativamente variados, así que no tengo quejas. Sólo ganas de llegar.
Pero bueno, lo importante es que aquí ando, con el máster casi terminado, algo más de experiencia en mi curriculum, además de estudios, un futuro de mierda muy similar al que tenía hace un año, y con algunas cosas más claras, por experiencia, y por aprendizaje.
Ahora necesito verano de descanso.

martes, 1 de mayo de 2012

El criterio

El criterio, si señores, ese gran desconocido entre las personas. Alguno con suerte se acordará de una obra con ese título, de un señor llamado Jaime Balmes. Nada, ese señor no tenía ni idea. Yo, que sigo fielmente ese libro (con alguna excepción en su razonamiento por trasnochada, que no por ser mala indicación), acabo de descubrir el nuevo criterio.
Si, esto es gracias al trabajo en grupo que estoy haciendo, donde como impera la democracia en vez de el rigor científico, pues los criterios a seguir son notablemente diferentes a lo que Balmes y otros sesudos intelectuales piensan. Pero no se preocupen, enseguida les pongo al día, para que todo el mundo disfrute igual que yo:

1. Criterios en cuestiones legales:

  • Si entre las tres no hemos encontrado nada, es que no existe. (No hemos encontrado nada de legislación, pero se puede aplicar a cualquier ámbito, como a la cura del cáncer. Pá qué descuernarse... Si lo han buscado ya muchos científicos y no lo han encontrado, es que no existe).
  • Si esta ley que he buscado para hacer el trabajo no es la correcta, no pasa nada. Como tampoco se contradice con la que es correcta, es válida. (Cojonudo, a mi que me juzguen siempre por el código civil, que como no contradice al penal, no pasa nada, sólo que me tocan menos años de cárcel. Espera, mejor por las ordenanzas municipales de urbanismo, así no hay delito.)
  • El juez que dirige el caso me va a decir a mi lo que tengo que hacer... (No, te dirá cuanto es la multa por desacato y cuanto de cárcel te ha salido en el bombo, y no te volverá a llamar. Pero lo que tienes que hacer no te lo va a decir, rica)


2. Criterios de búsqueda de información científica:


  • Si entre las tres no hemos encontrado nada, es que no existe. (Ver arriba)
  • He preguntado en dos foros y en yahoo respuestas, y me han dicho que la solución al trabajo de máster es esta. (Joder, pues a mi el portero de la casa de veraneo me ha dicho que se hace asá, y me inspira mucha confianza).


3. Criterios para realizar una prueba científica:

- Si hacemos como dices (coger muestras del sitio x, de alrededor del sitio x, y un poco más lejos del sitio x), puede que nos dé que toda la tierra está contaminada...
- Si, claro. En ese caso significa que la prueba no es concluyente, y que científicamente no se puede afirmar ni si ni no. Porque la contaminación está en el punto x, pero como también está alrededor, no se puede afirmar que en ese punto específico haya habido esa contaminación.
- No... Eso significa que no sabemos hacer un peritaje, así que mejor sólo cogemos tierra del punto exacto, y si da positivo, es si, y si da negativo, es no.

4. Criterios para descartar un argumento:

  • Me estás chillando, y me molesta mucho que me chilles, además de ofenderme y menoscabar mi dignidad. (Como comprenderán, después de todo lo de arriba, no estaba chillando, estaba alucinando ante la verdad revelada. ¿Yo chillar? ¿Para qué?).
  • Me da igual lo que digas tu, el profesor, el juez y la policía. No tenéis ni idea. La forma correcta es la mía, y como no se ajusta, lo que hacemos es una castaña que no vale para nada. (Claro, claro... Dios, perdona si te he ofendido, es que no te había reconocido materializado en la forma humana de compañera de máster).
  • De todas formas, para que te quedes tranquila, vamos a preguntarle al becario del profesor, que ése seguro que sabe. (O no sabe, o no se acuerda, o no viene media hora antes de la práctica, o se descojona de tí a la puta cara... Casi prefiero echarlo a cara o cruz. Y si sale de canto, es que realmente no hay que hacer la prueba, y mejor nos vamos a casa)

Mi cosuelo: que voy de oyente, y me he pedido el papel de fotógrafo y video para documentar el proceso. El profesor pensará que soy subnormal, pero no me evaluará ni me verá hacer el gilipollas.
Mi maldición: que luego hay que redactar el informe y que el profesor es mi director de tesis.
Mi venganza: que como sigan haciendo el chorra hablaré con el profe, le enseñaré estas perlas documentadas en mails (y muchas más que son anecdóticas, derivadas de estos razonamientos sesudos) y le entregaré aparte un informe, explicándole que lo hago para que no piense que soy subnormal.

LECCIÓN DE ORO: No creo que vuelva a tener que hacer trabajos de grupo (eso no hay en el doctorado, ¿no?), pero si un profesor me vuelve a endiñar semejante mierda para acortar el nº de trabajos a leer, o con la excusa de que hay que aprender a trabajar en grupo, lo tengo claro. SÓLO TRABAJO EN GRUPO SI ÉSTE TIENE UN COORDINADOR AJENO A ÉL, QUE SE ENCARGA DE ASIGNAR TAREAS, RESOLVER DUDAS Y DIRIMIR CONFLICTOS. PORQUE SI NO EXISTE ESA PERSONA CON ESAS FUNCIONES, ME NIEGO ROTUNDAMENTE PORQUE ES INEFECTIVO 100%.



Gritos

Veamos la situación desde mi punto de vista, porque no tengo otros. Pero antes de nada, decir que siempre digo lo que pienso, sea para bien o para mal. Siempre lo he hecho, y no sé quedarme callada. Que nadie lo confunda con sinceridad descarnada (a veces puede serlo), sino con exponer mi punto de vista. No suelo hablar gratuitamente, si digo algo es porque tengo pruebas de lo que digo, o bien tengo argumentos para defenderlo.
Bien, trabajo de grupo ayer. Se plantea un caso que hay que solucionar, da igual la materia. De repente digo que el planteamiento me parece incorrecto. Si va a haber un juez por medio, creo que no va a autorizar lo que dicen mis compañeras. Una de ellas me había llamado la noche anterior para saber mi opinión, y le dije que tranquila, que de entrada pensaba como ella, pero que ya se vería. Total, que con el análisis de la mañana, veía que no era correcto. Se lo intento explicar. Mirada de reproche, alucinada, y su argumento final: me estás gritando.
Cierro el pico, le doy la razón en todo. Quedo en mandar un mail al profesor para solucionar algunas dudas, entre las que cuelo dignamente la mía. Les envío el mail por si quieren añadir algo, corregir algo... Sin respuesta. Mando el mail al profesor. Recibo la respuesta, que confirma lo que yo había expuesto esa mañana. Según lo recibo (20:15) lo re-envío (20:21). Y me siento a esperar.
Me veo un capítulo de Eureka, la peli de idiocracia... Y a las 23:32 recibo mail de la compañera que me acusa de gritar: Estas despierta??????
Hasta hoy. No contesté, ni lo voy a hacer. Sé lo que me dirá: que el ejercicio le parece una castaña bla, bla, bla...
- Bien. Es tu opinión, me parece bien.
- ¿Qué hacemos?
- No sé. Lo que tenía que decir, ya lo dije.
De la otra chica del grupo, a la que miré buscando apoyo, no sé nada. Lo mismo se han llamado entre ellas y prescinden de mi. Bueno, es una posibilidad. Me la sopla. A fin de cuentas, yo voy de oyente, que es lo cachondo del tema.
No quiero parecer insensible, pero chorradas de vieja que se pasa de listilla las justas. La señora en cuestión tiene 46 años, y a esas edades hay que plantearse que lo que te dicen puede estar fundado en algo, y que los gritos, si es que los hay, no indican más que nerviosismo, y eso si llega en una persona que siempre le tienes que decir que hable más bajito. Y sobre todo, si tu argumento para desbancarme es que chillo, cojonudo. Ya me quedo callada. Como una muerta, vamos.
Y no se lo pierdan, porque es la que mejor nota está teniendo en el máster. Me alegro por ella, pero el "primo" yo ya lo he hecho sobradamente. Ahora que se apañe. Y la otra chica, que aprenda a ejercer su derecho a opinar. Pero que se vayan a tocar los cojones a otra parte.

sábado, 21 de abril de 2012

Una mala temporada

Bueno, aquí ando, a puntito de terminarme una birra, y de reflexión personal. Llevo una racha de vaga subida, en donde al único vicio al que no me he dado ha sido a la bebida. ¡Oh, bueno, he hecho cosas, claro! Pero lo que más ha podido ha sido la vagancia.
Al margen de cosas buenas, que las ha habido, creo que ya va siendo hora de ponerse las pilas. Más que nada porque me empieza a pillar el toro en varias cuestiones, y hasta yo misma empiezo a sentirme mal. A ver si después de un día a media asta, soy capaz de disciplinarme a mi misma.
Suena muy vago todo lo que digo, pero es que precisamente la vagancia se caracteriza por no hacer nada. A ver si me quito la tontería, descanso esta noche, y me pongo las pilas a base de bien.
Lo primero es darse cuenta del error, lo segundo querer enmendarlo, y lo tercero animarse a hacerlo. :-)

jueves, 22 de marzo de 2012

Pruebas con trampa

Andaba saliendo del comedor, con la comida en su chisma de plástico, pensando en zampármela mientras le daba vueltas a determinadas cosas de la tesis. En la recepción de la residencia me fijo en dos chicas, y mentalmete las clasifico como algo "peculiares". Vamos, apuesto todo a que están haciendo una encuesta o algo así y buscan a algún incauto.
Se me acercan...
- Buenas, estamos haciendo un estudio...
"Bien, no pierdo facultades."
-  ¿Cuanto dura?
- Pues... Unos quince minutos, no más. Es que nos falta una persona...
- Ok, ok... Me pillais con la comida, pero si son quince minutos, vale.

Por el camino ya estaba arrepintiéndome. Fijo que es media hora, la comida se me va a quedar helada, en estos tests suelo dar gilipuertas total... Me llevan a un aula de estudio, y allí me encuentro a una chica delante de un ordenador, y tres chavales sentados con papel delante. Bien, parece que me esperan, pobres. No tardaremos tanto...
Explican en qué consiste la prueba, y nos dan el tiempo. Al parecer somos los últimos, y ya tienen varios tests. Unos incluso con todas las respuestas correctas. En fin... Tengo hambre y mi comida está en una bolsa de plástico enfriándose, entiendo todo. Comienza el test, y empiezo a pelearme con círculos que tienen un patrón lógico o flechitas raras... En un momento dado entra una de las chicas y se lleva a la examinadora.
Bien, yo a lo mío. Dos chicas dicen que están hasta el gorro del test, que es difícil y que van a copiar. Sonrío con hambre, y sigo a lo mío. El chico dice que va a copiar también, pero que dejará alguna respuesta en blanco para que no se note. Le preguntan que estudia, y responde que ciencias políticas, ellas que estudian filología... Entre el hambre, los circulitos y la charla, no sé si tengo que comer el boli y marcar los espagueti de la bolsa como respuesta correcta. Al menos podrían callarse, ¿no?
Entra la examinadora, y dice que el tiempo se ha acabado. Ok. Debo ser tonta, eran 20 preguntas y he llegado a la 15.
Y entonces me descubren el pastel, era para saber si se copia con presión de grupo. ¿Y por qué no había copiado? Obviamente, porque no. Si hago algo, lo hago bien, si no, estoy en mi cuarto atiborrándome, que realmente era mi idea. Al final les he dicho que por no contaminar la investigación. Lo cachondo es que el otro día en un examen me separaron de mi compañera por copiar. No era un examen serio, más bien una prueba de como andamos con las lecturas. Mi compi no sabe inglés, idioma en el que están todas las lecturas, y le ayudo a veces. No considero que eso sea copiar por parte de ninguna de ambas. ¿Irregularidades del patrón? ¿incongruencias personales? Obviamente no.
Pero me ha hecho gracia. La gente sí debe sucumbir al copieteo por lo que me han dicho, aunque no he sido la única que no lo ha hecho. O sea, que hay mucha gente que se mueve por presiones de grupo, por el qué dirán... El enseñar exámenes hechos a la perfección es una faena, crees que si no lo haces, vas a ser tenido por tonto... Supongo que ese será uno de los grandes motivos del copieteo.
Conclusión:
1. Ellas han terminado su experimento, espero que les den buena nota. Lo han hecho francamente bien.
2. Al parecer tengo una gran resistencia a la presión de grupo. Ya lo sabía, pero está bien confirmarlo.
3. Puedo aguantar el hambre 15 minutos más.
4. Hay mucho caradura suelto... Aunque por lo que me dijeron, en individual no copiaban, pero en grupo si. La cultura del pelotazo está extendida, que pena...

Me ha encantado participar en el test. :-) Siempre me gustan estas cosas, ayudan a algunos con investigaciones, y a otros a conocerse mejor.

viernes, 3 de febrero de 2012

Sin título, porque no se puede.

¡Madre qué cabreo! Ni puedo poner un título (indignada, iba a ser, pero lo mismo se me toma por una perroflauta subnormal) ni deja la estupidez circundante margen de maniobra.
Contra todo pronóstico, la gente que me conoce dice que soy alguien amable, divertida y con mucho sentido del humor. En fin, supongo que serán coincidencias, y que nadie puede tomarse en serio a alguien tan quejica.
Bien, pues hoy parece que la gente se ha dedicado desde buena hora a tocarme la moral. Que sí, que ya sé que vuelvo a estar sin tabaco, y puede hacerme estar más irritable. Ya lo sé. Pero no es sólo la ausencia del tabaco. Estoy hasta la coronilla de mensajes bienintencionados. Gente que empieza a tomarse demasiadas preocupaciones por mi, vamos.
El otro día, alguien me vió bebiendo un red bull. No suelo tomar mucho semejantes mierdas, pero he de reconocer que cuando estuve en seguridad, en turnos de noche, iba bastante bien. Sobre todo en verano. En invierno iba bien un café. Bueno, pues con mis agobios, y noches en blanco, al ir a hacer compras, decidí comprarme un red bull, para poder aguantar el día. Si a las 12:00 del mediodía estás que te caes y tienes tango hasta las 00:00, más te vale prevenir.
Bien, mensaje en mi mail advirtiéndome de que el red bull provoca todos los males del universo. Casi parece mejor alternativa pillar sida que beber un red bull. Es decir, pillar sida, fumar como un carretero, beber como un cosaco, e inyectarse heroína son actividades mucho más sanas que tomarse un red bull, a juzgar por las memeces que se leen.Y empiezo a estar hasta el gorro de esos mensajes anónimos que esparcen mierda sin o con fundamento.
Primero, porque al ser ppt anónimos, no sé hasta que punto creerlos. O sí se, no me los creo, pero el resto de la gente no termina de entender eso.
Segundo, porque suelen estar plagados de memeces mezcladas con algunos datos serios, con lo que confunden.
Tercero, porque generan una alarma social de la leche, y no me dejan beber un red bull un día puntual sin tener consecuencias de coñazos.
Cuarto, porque aun dando por hecho de que sea nocivo, queda a mi libre albedrío con qué me voy a suicidar. Los paternalismos me molestan. Me gusta beber, fumar, follar, comer... Y no necesito a nadie que me diga si es bueno o malo. Y que no me vengan hablando del gasto generado. Porque los beneficios obtenidos por los impuestos son brutales, y también generan gastos sanitarios los consumidores de comida basura, alcohólicos etc.
Creo que no hace falta seguir diciendo cosas. Lo que hace falta es que la gente entre en razón, y de la misma manera que si yo digo que tengo un amigo venusiano que me visita se ríen de mi; algo parecido debiera hacerse con todas estas chorradas.